A 12 años de su reconocimiento como Patrimonio Mundial: Qhapaq Ñan, un camino vivo que une territorios, comunidades y memorias
Cada 21 de junio se cumple un año más, que el Qhapaq Ñan–Sistema Vial Andino fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de UNESCO, en la categoría de Itinerario Cultural. La declaratoria, realizada en 2014 durante la 38ª Reunión del Comité de Patrimonio Mundial, constituyó un hito sin precedentes para América del Sur, al reconocer un bien cultural y transnacional compartido por Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Qhapaq Ñan es la ruta de una gran trama cultural, territorial y comunitaria que permite comprender la historia de los pueblos andinos. Su nombre, de origen quechua, puede traducirse como “Camino Principal”, y refiere a una extensa red vial construida y utilizada a lo largo de varios siglos, que integró rutas, centros administrativos, ceremoniales, productivos, así como tambos, colcas, asentamientos, paisajes sagrados y territorios, habitados por diversas comunidades donde la movilidad, intercambio, arquitectura, ingeniería, espiritualidad y el vínculo con el paisaje, formaron parte de una manera integral de comprender y habitar Los Andes.
Este sistema vial alcanzó su mayor expansión durante el Tawantinsuyo, aunque muchos de sus trazados se apoyaron en caminos, conocimientos e infraestructuras anteriores a la presencia incaica, desarrollados por pueblos andinos que habitaron y recorrieron estos territorios por generaciones. El reconocimiento como Patrimonio Mundial puso en valor su carácter excepcional, no solo por su extensión o complejidad técnica, sino también por su capacidad de conectar culturas, ecosistemas, comunidades y memorias. Atravesó montañas, ríos, quebradas, valles, oasis, desiertos, altiplanos y zonas costeras, adaptándose a una de las geografías más diversas y desafiantes del continente. En sus trazados se manifiesta una profunda comprensión del territorio, de sus ciclos naturales y de sus posibilidades de vida.
En Chile, el Qhapaq Ñan se extendió desde el norte hacia la zona central del país. Como parte de la declaratoria de Patrimonio Mundial, Chile aporta una muestra representativa de 112,9 kilómetros de caminos y 138 sitios arqueológicos asociados, vinculados a comunidades indígenas y locales de tres regiones: Arica y Parinacota, Antofagasta y Atacama. Estos tramos se encuentran en territorios de las comunas de Putre, Calama, San Pedro de Atacama y Diego de Almagro. Los subtramos reconocidos en Chile son; Putre–Zapahuira, en la Región de Arica y Parinacota; Incahuasi–Lasana, Cupo–Catarpe, que incluye Cupo–Turi, y Camar–Peine, en la Región de Antofagasta; y Portal del Inca–Finca de Chañaral, en la Región de Atacama y que son parte de las cualturas Aymaras, Atacameñas o Lickanantay, y Colla entre otras.
Es también un referente en materia de cooperación internacional. Su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial fue resultado de un extenso proceso de trabajo entre seis países, equipos multidisciplinarios, comunidades, especialistas e instituciones. La preparación del expediente requirió años de investigación, registro, coordinación y diálogo, incorporando conocimientos técnicos, antecedentes arqueológicos, información territorial e historia oral.
Comunidades protagonistas de un patrimonio vivo
A 12 años de la declaratoria, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural destaca especialmente la participación de las comunidades asociadas al Qhapaq Ñan. Durante estos años, la preservación del Qhapaq Ñan ha sido posible gracias al este esfuerzo conjunto de comunidades, equipos técnicos, profesionales, Direcciones Regionales del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Oficinas Técnicas del Consejo de Monumentos Nacionales, Municipos, Gobiernos Regionales, Agrupaciones, Organizaciones, especialistas, organismos públicos y territoriales. Este trabajo ha permitido avanzar en documentación, conservación, estudios arqueológicos, levantamientos digitales, materiales educativos, actividades de mediación, talleres comunitarios y acciones de difusión. A nivel nacional, estas labores son coordinadas por el Centro Nacional de Sitios de Patrimonio Mundial de la Subdirección de Fomento y Gestión Patrimonial del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, que cumple el rol de Secretaría Técnica Qhapaq Ñan Chile y los equipos regionales vinculados al sitio. Desde allí se articulan acciones de gestión, acompañamiento, coordinación interinstitucional y trabajo territorial.
El principio del buen vivir, expresado en conceptos como Suma Qamaña, en aymara, o Suma Kawsay, en quechua, permite comprender esta mirada integral, donde los aspectos sociales, culturales, medioambientales, espirituales y económicos se encuentran profundamente relacionados. En el caso del Qhapaq Ñan, esta visión invita a reconocer que los caminos tienen valor no solo por su materialidad, sino también por las formas de vida, vínculos y saberes que han sostenido las comunidades andinas. A 12 años de su inscripción como Patrimonio Mundial, el Qhapaq Ñan sigue siendo un camino que une. Une países, regiones y comunidades. Une pasado, presente y futuro. Une conocimientos ancestrales y saberes técnicos. Une rutas, paisajes y memorias. Une a niñas y niños con una historia que también les pertenece. Conmemorar este aniversario es renovar el compromiso del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural con la protección, investigación, valoración y difusión del Qhapaq Ñan–Sistema Vial Andino en Chile. Es también una invitación a conocerlo con respeto, a reconocer el papel fundamental de las comunidades asociadas y a comprender que este patrimonio mundial sigue siendo, ante todo, un camino vivo.
En el marco de la celebración de los 12 años de la declaratoria del Qhapaq Ñan, como Sitio Patrimonio Mundial, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, comparte con la comunidad nacional la versión digital de la historieta "Las Aventuras de Kusi y Flor por el Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino”, y del "Libro para colorear" asociado. El objetivo de esta publicación ilustrada es acercar este valioso legado cultural a niñas y niños y al público en general de forma entretenida y didáctica. A través de sus páginas, se explican las características de la red vial, las razones de su reconocimiento como patrimonio mundial y la memoria viva de los pueblos indígenas que habitan el territorio por donde cruza este camino, siendo ellos los custodios de este legado.
Este recurso, en su versión impresa, ya fue compartido con comunidades Aymaras, Atacameñas (Likanantay) y Colla, vinculadas al Sitio Patrimonio Mundial, en las regiones de Arica Parinacota (comuna de Putre), de Antofagasta (comunas de Calama y San Pedro de Atacama) y de Atacama (comuna de Diego de Almagro), mediante talleres en las escuelas locales y encuentros participativos durante los años 2023 al 2025, promoviendo su importancia y resguardo patrimonial. Desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural invitamos a conocer más de este camino y revisar el material disponible, junto con expresar nuestro más sincero agradecimiento a las comunidades asociadas al Qhapaq Ñan, a sus niñas, niños, docentes y familias de las escuelas que inspiraron la creación de este material, así como al Fondo de Acciones Culturales Complementarias del Serpat y al Centro Nacional de Sitios Patrimonio Mundial, que hizo posible su desarrollo.
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